Venezuela rechaza intromisión de Marruecos

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA RELACIONES EXTERIORES
COMUNICADO
La República Bolivariana de Venezuela deplora la declaración intervencionista de la monarquía de Marruecos contra el Estado de Derecho en Venezuela y su orden constitucional, expresado en un vergonzoso comunicado el día de ayer.
Es inadmisible que un Reino, ocupante de un territorio sometido a Proceso de Descolonización por las Naciones Unidas, que ejerce comprobadamente prácticas altamente represivas contra ciudadanos y ciudadanas saharauis, que siendo un Estado absolutista clasificado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con uno de los índices de desarrollo humano más bajo del mundo pretenda dar lecciones e interferir en los asuntos internos de Venezuela.
El progreso y desarrollo de Venezuela, muy a pesar del cerco económico, financiero y agresiones internacionales, goza de reconocimientos por distintos organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), PNUD, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) así como en el más reciente informe del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. El modelo de DDHH en materia de educación, salud, cultura, vivienda y disminución de la pobreza, entre otros, conforman un vigoroso andamiaje de protección y Buen Vivir de la ciudadanía en Venezuela.
La República Bolivariana de Venezuela reitera su rechazo al infundado comunicado del Reino de Marruecos del 19 d abril del corriente, y le hace un llamado a no sumarse a la conjura internacional que procura la desestabilización y vulneración de la paz en nuestra Patria, violentando los principios de respeto entre Estados Soberanos y la Libre Determinación del Pueblo de Venezuela, principios que nos vinculan también en el Movimiento de Países No Alineados (Mnoal), del cual ambos países somos Miembros Plenos.
Caracas, 20 de abril de 2017

Venezuela:Una noche de parapolítica y terror

    Una noche de parapolítica y terror
    Pero además que lo más probable – dado su deambular entre el extremismo y la torpeza política, así como la complicidad de gobiernos e instancias internacionales- es que asistamos a un recrudecimiento de su accionar terrorista. Hoy, 24 horas después, ambas alertas han quedado lamentablemente corroboradas.
    Y es que al parecer luego del evidente fracaso en que resultó su convocatoria diurna para este 20 de abril, un día después de la del 19 con la cual amenazaron hacer la movilización más grande de la historia venezolana sin éxito, y luego también en que quedara en evidencia una vez más los planes de generar muertos para culpar al gobierno –como el caso que involucra a un militante del partido Vente Venezuela de María Corina Machado en el asesinato de la joven Paola Ramírez- Caracas ha vivido una noche de terror a medias real pero sobre todo virtual (dado el despliegue de redes sociales nacional e internacional que la acompañó magnificándola), cuando bandas criminalizadas tomaron definitivamente la delantera y salieron a quemar y saquear todo a su paso en zonas muy focalizadas de la ciudad.
    A este respecto, más allá de los saqueos a algunos establecimientos comerciales en la zona de El Valle, así como otros focos hacia San Bernardino, destaca por su indudable carácter terrorista el ataque contra el hospital materno infantil de El Valle, creado por el presidente Chávez para la atención a madres parturientes de escasos recursos. 54 niños con sus madres debieron ser evacuados ante el ataque, protagonizado por bandas que incluso intentaron quemar el establecimiento. Esto a todas luces constituye más allá de un delito simple un crimen de lesa humanidad, penado por las normas que rigen la materia pues queda claro que atacar establecimientos de salud en situación inclusive de guerra abierta –que no es el caso- es un crimen contra la humanidad.
    No es la primera vez que ocurre. Ya en anteriores ocasiones la derecha ha atacado establecimientos de salud y escuelas con niños adentro. En 2013, cuando el actual gobernador Capriles Radonski dio órdenes a sus fuerzas de choque de salir a la calle a “descargar la arrechera” al no aceptar su derrota frente a Nicolás Maduro, 11 personas murieron –incluyendo una niña- y varios módulos asistenciales de salud fueron atacados, sobre todo cuando el periodista de ultraderecha Nelson Bocaranda dijera en un tuit que en tales centros se hallaban urnas electorales escondidas que comprobaban el fraude.
    Y en 2014, cuando las acciones de terrorismo callejero convocadas por Leopoldo López y María Corina Machado, que costaron la vida a 43 personas 10 de ellas, funcionarios del orden público, esas mismas bandas criminales lanzaron bombas incendiarias contra un hogar de cuidado diario (maternal-preescolar), lo que pudo termina en una gran tragedia de no mediar la acción oportuna de los bomberos.
    Ahora tenemos este nuevo caso, en el que una maternidad entera tuvo que ser evacuada para evitar una desgracia, que no ocurrió gracias a la acción de los bomberos, la Guardia Nacional Bolivariana y la comunidad organizada que salió defender el centro de salud.
    Geografía política de la violencia
    Un aspecto que hay que tener claro para evaluar en su justa magnitud lo que está ocurriendo, es saber cuáles son las zonas en las que se está escenificando esta ola de violencia.
    En primer lugar, hay que decir que las zonas de violencia siguen siendo en líneas generales las mismas de 2014, con la particularidad que la acciones no se dan en simultáneo como aquel entonces sino consecutivamente (un día en una, otro en otra, y así sucesivamente), lo que pueda dar cuenta de alguna manera de un menor poder de convocatoria. Sin embargo, han sido más violentas y preparadas, lo que dice mucho sobre su carácter poco espontáneo.
    Además de las clásicas zonas clase media alta de Caracas y sus alrededores (Chacao, Santa Fe, San Antonio de los Altos, etc.,) que son bastiones históricos de la derecha, destacan sectores de clase media y media baja que se han sumado como también lo hicieron en 2014. Estamos hablando fundamentalmente de El Paraíso y Montalbán en el sur oeste, así como de la parte baja de El Valle.  En el caso de los dos primeros, debe tomarse en cuenta que se trata de zonas históricamente ligada a familias pertenecientes a estructuras de la Cuarta República y grupos de poder, tal y como es el caso específico de El Paraíso donde habitan muchos militares retirados ligados a la vieja Guardia Nacional lo mismo que en los bloques de Montalbán.
    La parte baja de El Valle tiene características similares, si bien para sectores de menos recursos que fueron beneficiados por políticas de vivienda de los antiguos partidos por ser militantes de los mismos y/o funcionarios públicos. Esto hace que dichos partidos cuenten con simpatizantes entre buena parte –más no todos desde luego- de los que allí habitan.
    Pero a esto hay que agregarle un factor que no puede pasar desapercibido. Y es que la parte alta de los barrios de El Valle comunican con la llamada Cota 905, que como es conocido por todos, se trata de un sector convertido en un reducto de paramilitarismo de origen colombiano –si bien ya venezolanizado- dedicado a actividades de secuestro, extorsión y demás formas de economía criminal – entre ellas el contrabando y el llamado “bachaquerismo” (compra para la reventa y/o contrabando de bienes de primera necesidad)-. Y a su vez, este mismo sector (la Cota 905) comunica con El Paraíso y Montalbán, así como con otras zonas como El Cementerio. El diputado de Primero Justicia José Guerra, denunciado por detenidos por los hechos vandálicos de la quema de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura en el municipio Chacao, es justamente diputado por esta zona y ha sido acusado reiteradamente de gozar de la complicidad de estos grupos. En las elecciones parlamentarias de 2015, familias chavistas fueron amenazadas de muerte para que no votaran y más de una tuvo que mudarse del sector al ser víctimas de ataques y asesinatos de típico modus operandi del paramilitarismo colombiano. A esta hora de la madrugada del 21 de abril mientras escribimos esta nota, se reportan que muchos detenidos son indocumentados de nacionalidad colombiana. Es una escenario donde el presidente colombiano Juan Manuel Santos ha recrudecido su posición hostil hacia el gobierno venezolano no es éste un dato menor.
    ¿Nacimiento definitivo de la parapolítica venezolana?
    Así las cosas, siguiendo el patrón uribista-santista del maridaje entre política y paramilitarismo (lo que en Colombia justamente llaman la “parapolítica”), al parecer estamos asistiendo en Venezuela a un punto de no retorno de la derecha ya decididamente colocada al margen de la ley e insurreccionada, utilizando fuerzas de choque mercenarias que se mezclan con jóvenes fanatizados de derecha y personas que tal vez de buena fe y creyendo ejercer su derecho legítimo a la protesta, terminan viéndose involucradas en estos hechos y en algunos casos hasta siendo víctimas.
    Una mezcla peligrosa entre el guión colombiano con el yugoslavo, el sirio y el libios, donde grupos delictivos y bandas contrabandistas terminan agenciándose con políticos sin escrúpulos y fanáticos de derecha para cabalgar sobre el malestar social. Una mezcla que, sin embargo, aún no ha podido prender definitivamente la mecha de una explosión social ante la acción oportuna de la autoridad y la resistencia de la población aferrada a la paz.
    Artículo publicado en CELAG

    Conozca la verdad sobre las personas asesinadas en Venezuela el 19 abril 2017


    Luego de la realización de dos movilizaciones en Caracas, una del chavismo que tendría como destino la emblemática avenida Bolívar en el centro de la ciudad, y otra de la oposición que no tendría ningún destino concreto, varios hechos violentos desencadenaron en el fallecimiento de cuatro personas y otros heridos en todo el territorio nacional por diversos motivos.
    A continuación, un pequeño resumen de cuáles son cada uno de ellos:
    • Carlos José Moreno Padrón (17 años): en horas de la mañana del pasado miércoles 19 de abril, el joven se dirigía a realizar deportes por la avenida Anauco de San Bernardino en Caracas, cuando una pareja de presuntos antisociales lo interceptó para robarlo. Resultó herido y posteriormente trasladado a un centro asistencial cercano en donde falleció mientras era intervenido quirúrgicamente. El joven no formaba parte de las protestas. Testimonio del hermano de José Moreno: https://youtu.be/7oQGRLlTANk
    • Paola Andreina López (23 años): fue asesinada en San Cristóbal, estado Táchira, mientras transitaba por las cercanías de la plaza San Carlos, cuando recibió un disparo que le causó la muerte. El presunto agresor fue identificado como Iván Alexis Pernía Dávila (31), militante de la organización política Vente Venezuela. Disparó desde su casa contra un grupo de motorizados al menos 20 veces, cegando la vida de López. La joven no formaba parte de las protestas. Ministro Reverol y director del CICPC ofrecen rueda de prensa, 20/4/2017:https://youtu.be/IHnBnxEoP70
    • Niumar José San Clemente Barrios (28 años): este funcionario de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), fue herido en las protestas realizadas por grupos opositores en San Antonio de los Altos, municipio Los Salias del estado Miranda. San Clemente y otros funcionarios de la GNB, fueron sorprendidos por ráfagas de disparos, resultando herido de muerte el Sargento Segundo y el jefe del Estado Mayor de esa jurisdicción, Juan Carlos Arias Méndez. Niumar San Clemente fue ingresado a un centro asistencial cercano sin signos vitales. Más información: http://bit.ly/2oN0zRn
    • Euribe Ventura (25 años): de acuerdo con información suministrada por el Correo el Caroní, cuerpos de seguridad, allegados de la víctima y Médicos del hospital Uyapar aseguraron que el joven Ventura fue muerto tras ser herido mientras le robaban el carro en Ciudad Guayana, estado Bolívar, al sur del país. El coordinador general de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) Caroní Dich Souki Carrión, había informado que Euribe Ventura estaba en una manifestación opositora, en embargo, no se encontraba en manifestación alguna. Más información: http://bit.ly/2oN0zRn
    • Carmelina Carrillo: la señora Carrillo salía de su casa para dirigirse a su lugar de trabajo, cuando fue golpeada en la cabeza por un objeto contundente (una botella con agua congelada) lanzado desde un edificio en la esquina Esmeralda de la parroquia Candelaria. El vicepresidente de la República, Tareck El Aissami, dio a conocer la noche de este miércoles que la ciudadana está siendo atendida de un traumatismo craneoencefálico, y que su pronóstico es reservado. La señora no formaba parte de las protestas.

    Ana Esther Ceceña ¿Cómo funciona la guerra en la cual estamos inmersos?


    Ana Esther Ceceña, economista mexicana, dirige el Observatorio Latinoamericano de Geopolítica. Vinculada a los movimientos populares del continente, realiza un análisis de cómo se desarrolla el actual escenario de guerras del imperialismo norteamericano, y qué sucede, en ese cuadro, en Venezuela.
    ¿Puede describirnos la doctrina estadounidense actual para América Latina? ¿Cuáles son las líneas que la definen?
    Hay dos líneas centrales en la política que tiene Estados Unidos hacia América Latina y hacia el planeta en su conjunto. Una de estas líneas consiste en establecer cuáles son los elementos, los lugares, los espacios, los procesos, que se consideran estratégicos en términos de la reproducción general del capital, y del sistema en su conjunto. Esos elementos que son estratégicos marcan nodos críticos en el planeta, que son los más importantes para ser ocupados o controlados. Entonces, por ejemplo, cuando se trata de las consideraciones sobre política energética, hay una valoración sobre los territorios en los que se encuentran los mayores yacimientos petroleros que hay en el planeta, y son estos territorios los que es necesario ocupar. Ahí va a haber una variedad de políticas y de mecanismos que permiten acercarse a ellos.
    La idea es ocupar todo aquello que sea estratégico, porque es necesario para la propia reproducción de la hegemonía de Estados Unidos, pero también porque es necesario limitar el acceso que puedan tener a ellos otros competidores. Es una política que tiene un doble carácter, es en términos generales lo que llamamos los criterios de reproducción estratégica.
    La segunda línea proviene de una reflexión profunda que se hizo después de que Estados Unidos pierde en Vietnam, una reflexión sobre el tipo de enemigo que están enfrentando, y sobre el cambio que está ocurriendo con el fin de la guerra fría. A partir de ese momento están pensando que no es solamente una confrontación con un enemigo equivalente, con otro Estado, no son estos bloques de fuerza como durante la guerra fría, sino que principalmente el conflicto se está deslizando hacia enemigos asimétricos, con otras características, otras posibilidades, armas muy distintas que no son propiamente tecnología de guerra sino tecnología de organización, que es lo que les pasó en Vietnam, no entendían cómo actuaban los vietnamitas, porque los vietnamitas no oponían un misil a otro sino más bien una estrategia organizativa a armas avasalladoras.
    A partir de ahí empiezan a pensar que la estrategia de dominación tiene que proponerse dominar todas las dimensiones de las relaciones de poder, todas las dimensiones de la vida, tiene que ser de espectro completo, y ahí cabe todo, no solamente es geográfico, espacial, es también energético, económico, cultural, político, entonces el planteamiento es tienen que dominar todos los niveles en que se establecen las relaciones sociales, como para que en estos niveles no se reproduzca una ideología o modos de vida que sean confrontativos americanos, capitalistas.
    ¿Cómo se traduce eso en las agresiones actuales contra diferentes países del mundo y del continente? ¿Qué implicaciones concretas tiene para la vida de nuestros pueblos?
    A partir de estos principios generales se han organizado las guerras en el siglo XXI. Las formas con las cuales Estados Unidos se aproxima al resto del mundo y a los lugares estratégicos es bastante distinta a como lo hacía antes. Ahí entra la idea de las guerras no convencionales. Más que desatar una guerra lo que se hace es crear situaciones de guerra. No son guerras declaradas, no son necesariamente invasiones, son desestabilizaciones, pequeñas invasiones, se colocan fuerzas especiales, personajes que pueden incidir en una desestabilización, o grupitos paramilitares que crean confusión, terror, según los casos. Por supuesto acompañados de campañas mediáticas que tienden a hacer crecer los conflictos, hacerlos aparecer en el límite, el borde. Cosas que han aparecido en Libia, Siria, Irak, Afganistán.
    Se crea una confusión muy grande de manera a que la gente de esos países tienda a perder el sentido de realidad, se le modifique, fragmente, se le bombardee mediáticamente con verdades construidas, que termine con la gente diciendo “ya no sé qué es cierto pero lo que sí percibo es que todo es un caos”. Esa idea de que el caos es la falta de control y que todo eso va hacia la catástrofe es algo muy importante en este tipo de guerras que son difusas y no específicas y precisas, que adoptan un conjunto de modalidades distintas simultáneamente.
    Hay tres características: la simultaneidad de operativos distintos, como para tender a confundir, eso puede ser a nivel regional, como simultaneidad de procesos que empiezan a ser todos complicados, como ha sucedido en América Latino en tiempos recientes, como en Brasil, Argentina, Venezuela, Honduras, Haití, Paraguay, todo se va encadenando y cada uno es un caso de diferente estilo, pero todos están articulados en torno a una política continental general, todos ocurren simultáneamente de manera que uno no se puede solidarizar con el otro porque tiene su propio problema encima, entonces esta idea de la diferencia y simultaneidad combinadas es muy importante. La otra característica es la del avasallamiento, lanzando una ofensiva de tal vigor que sea casi imposible hacerle frente. Puede ser una ofensiva bélica, atacar con todas las bombas al mismo tiempo, que es lo que ha pasado en Siria, o avasallamiento social, cultural, político, monetario, todo al mismo tiempo, y con una intensidad tal que no permite que uno tome respiro. Hay una idea muy asentada dentro de estas dinámicas, que es la de no dejar resquicio al enemigo, eso está en los documentos del Departamento de Defensa, no dejarle resquicio ni lugares ni permitir que haya poros en la sociedad donde el enemigo, que en este caso es el pueblo venezolano, se pueda refugiar, tomar respiro, recuperar fuerzas, reorganizarse. Es la idea de tapar todos los poros para que no haya ninguna esquinita donde este enemigo, que simétricamente es más débil, pueda recuperar sus fuerzas.
    ¿Cómo ve esta estrategia en el caso de Venezuela?
    Podemos pensar que hay golpes que se dan directos, y hay golpes indirectos. En muchos de los casos de América Latina, Venezuela es uno de esos casos, funcionó durante un primer momento, una estrategia que sería un poco de envolver, rodear. Durante algún tiempo lo que han estado haciendo es que todos estos puntos que entran dentro de la categoría de estratégicos, por ejemplo cuando se colocan bases militares no se colocan ahí porque no se puede, sino que se les rodea de bases militares, o de políticas, normativas que los van poco a poco asfixiando, puede ser en los países de alrededor con países de fronteras que tiendan a alterar el funcionamiento entre esos países, como el caso de la frontera entre Colombia y Venezuela. Ocurre lo mismo con algunas instituciones que son soportes de los procesos, y lo que se hace es irlas carcomiendo, debilitando, y cuando estas instituciones pierden fuerzas, el objetivo último queda en condiciones de mayor fragilidad.
    Estos dos momentos pueden ser simultáneos o secuenciales. Puede haber dos momentos simultáneos, pero también pueden ser secuenciales, puede haber un primer momento de golpe directo, luego de golpe envolvente, y luego nuevamente directo, o pueden simultáneamente estar ocurriendo un operativo envolvente y uno de penetración directa. Es importante tener en cuenta que siempre se juega con fuerzas internas, mientras menos aparezca la mano externa entonces mejor. Se usan recursos de fuerzas internas que estén en algún modo de posición de oposición natural, fuerza del tipo de Capriles, que son auspiciadas, alimentadas, y también ocurre lo mismo con algunas instituciones que son soportes de los procesos. También se utilizan fuerzas intermedias, como esta cuestión ahora de que 11 países de América Latina le están exigiendo a Venezuela que dé fechas de elecciones, poniendo condiciones, creando amenazas. No es Estados Unidos, son estos otros países, que son los países equivalentes, que además son envolventes porque son los que están alrededor de Venezuela, entonces la iniciativa tiene esas dos funciones: la envolvente y el ataque directo, y además encubrir la fuente originaria de la iniciativa.
    En América el punto más estratégico es Venezuela, por el petróleo, Venezuela y sus alrededores, Venezuela y el canal de Panamá, es la Amazonia, el canal, el paso entre los dos océanos, el petróleo, agua, minería, es una zona absolutamente estratégica donde Venezuela tiene un peso muy fuerte, y este espacio un poco mayor que sería el paso caribeño de Panamá junto con Venezuela es el punto fundamental a controlar en América Latina y es el punto donde se está concentrando la ofensiva en este momento.

    Juan Eduardo Romero J.Venezuela y la tesis del Caos Constructivo


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    Foto: Misión Verdad
    1. ¿Qué es el Caos Constructivo?

    La tesis del Caos Constructivo, es parte de los planteamientos geopolíticos de uno de los principales asesores en Política exterior de los EEUU: Zbigniew Brzezinski, quién la formuló esencialmente para explicar los esfuerzos geoestratégicos por alterar la organización geográfica en el espacio de la Península Arábica, como parte de una línea de acción que procurará mantener un mayor control sobre los importantes recursos energéticos de la zona.

    El Caos constructivo, sostiene la necesidad de alentar y apoyar conflictos violentos, crisis económicas y/o sociales, con la finalidad de impulsar el acoso y derrocamiento de un Gobierno, esencialmente confrontado a los intereses estratégicos y de seguridad de los EEUU o en su defecto, impulsar una fragmentación de ese territorio, con el objeto de colocar “gobiernos aliados” en los espacios geográficos surgidos de las acciones secesionistas.

     En términos teóricos y paradigmáticos, la teoría del caos constructivo hace uso de diversas aproximaciones. La primera, se sostiene en las ideas y planteamientos del teórico norteamericano Shermant Kent, en el texto “Inteligencia Estratégica para la política Mundial Norteamericana”, escrito en 1949, que sostuvo que las guerras próximas que le tocaría pelear a los EEUU, implicarían armas no convencionales y las identificaba: “bloqueo, la congelación de fondos, el boicot, el embargo y la lista negra por un lado; los subsidios, los empréstitos, los tratados bilaterales, el trueque y los convenios comerciales por otro”. Es lo que también se conoce como el soft power (poder suave) o el empleo de mecanismos diplomáticos de presión, aprovechando la estructura del poder mundial en el sistema-mundo.

     Lo significativo de este primer pivot teórico, es que a través de los supuestos sostenidos por Kent en su obra, se generan un conjunto de acciones que marcan el hacer de la política exterior de los EEUU, hasta el día de hoy. Esa inteligencia estratégica, tiene actualmente su correlato a través de lo que algunos han dado en llamar la cibergeopolítica o el empleo de los elementos de Guerra de IV Generación aplicados al tema de la seguridad. Conocidos son las advertencias realizadas tanto por Snowden como por Assange al respecto del control cibernético e informático que han alcanzado las fuerzas especiales de los EEUU y los imperialismos colectivos.

    Una segunda base paradigmática del Caos Constructivo, está conformado por los aportes del teórico Gene Shard  en su obra “De la Dictadura a la democracia”. Ahí se plantean un conjunto de métodos de acción, para ser precisos una acción en cinco (5) pasos para desestabilizar un Gobierno, a saber: 1) generar y promocionar un clima de malestar , 2) intensa campaña en defensa de “la libertad de prensa y de los DDHH”, acompañado de denuncias de totalitarismo y autoritarismo por el Gobierno objeto de la acción, 3) lucha por reivindicaciones políticas y sociales, así como promoción de manifestaciones y protestas violentas, amenazando instituciones o personajes políticos, 4) operaciones de guerra psicológica (OPSIC) y desestabilización del gobierno, mediante movilizaciones que impulsen la “ingobernabilidad” y 5) forzar la “renuncia” del presidente o jefe de gobierno y la preparación de una intervención militar, a través del aislamiento internacional del país. En el caso de Venezuela, hemos indicado como se han venido ejecutando parte de esas acciones, buscando incrementar el conflicto y la violencia en el país.

    Un tercer piso teórico, es el derivado de las denominadas Operaciones psicológicas (OPSIC). Sus orígenes se remontan al texto El Arte de la Guerra, de Sun Tzu que proponía “Luchar y ganar las batallas no es la suprema excelencia, sino que la suprema excelencia consiste en ganar las batallas sin luchar,…, toda el arte de la guerra está basado en el uso del engaño, es decir la guerra total merced a las falsedades y mentiras”. Las Operaciones Psicológicas (OPSIC) pueden ser definidas como “el conjunto de actividades psicológicas planeadas en paz, crisis y guerra, dirigidas a audiencias enemigas, amigas o neutrales para influir en actitudes y conductas que afecten al logro de objetivos militares y políticos”. Las OPSIC buscan desarrollar lo que denominan “línea de persuasión”, que es una técnica empleada para inducir una reacción deseada sobre una audiencia objetivo y representa la estrategia que persigue alcanzar un objetivo psicológico determinado. Viene acompañado por el abordaje de temas, que es la idea o asunto objeto de la línea de persuasión.

    Estos tres elementos, son la base conceptual desde la cual se estructura todo el peso de la praxis ejecutora del Caos Constructivo, como mecanismo implementado en escenarios de Guerra No Convencional, que en nuestro criterio son empleados en los actuales momentos en Venezuela.

    1. ¿Por qué aplicar el Caos Constructivo contra Venezuela?

    La principal razón surge de nuevo del “tanque pensante” más influyente en este momento, dentro de la política exterior norteamericana: Zbigniew Brzezinski. El punto esencial que lo justifica es la pérdida de la capacidad unilateral de los EEUU para imponer el orden en el sistema-mundo. Desde 1971 viene sosteniendo que los EEUU debía generar un “Nuevo Orden Mundial”, basado en una asociación con la Comunidad Europea y Japón, tal como lo afirmó en su libro “Entre dos edades: El Papel de EEUU en la era Tecnotrónica”.

     Los temores de la incapacidad de los EEUU para imponer el orden en un sentido hegemónico, tienen total validez al confrontarlo con el impacto que ha tenido la Organización de Cooperación de Shangai (OCS) fundada en 2001 por China, Rusia, Kazajistán, Kirgistán y Tajikistán, a la cual se ha unido Uzbekistán. La creciente cercanía entre Rusia y China, que ha generado el unilateralismo globalizante adelantado por los diversos gobiernos norteamericanos desde Ronald Reagan (1981-1989) hasta la actualidad, ha devenido en una alianza que amenaza la supremacía que los EEUU había gozado desde la crisis de la ex URSS en las últimas décadas del pasado siglo XX.

    La pretendida hegemonía sostenida a través del denominado Proyecto para el Nuevo Siglo Americano (PNAC en sus siglas en inglés), que buscaba imponerse tanto sobre los aliados tradicionales de los EEUU (Unión Europea y Japón) así como sobre sus adversarios históricos (China y Rusia), se vio seriamente comprometida en lo que va de siglo XXI. Rusia y China han tenido un acercamiento, basado en la actitud agresiva que los imperialismos colectivos (EEUU, Unión Europea y Japón) han tenido a través de la OTAN en las cercanías de su espacio vital. La presión que militar y económicamente han ejercido tanto por el este (Mar de Japón y de China) como por el oeste (Polonia, Hungría, Eslovenía, Estonia, Litonia, República Checa, entre otras) ha derivado en un pacto estratégico Rusia-China, que tiene como objetivo común frenar las amenazas que ha desarrollado los EEUU y sus aliados, contra ellas.  Las pretensiones unilaterales y globalistas han logrado un acercamiento inaudito con Rusia, impensable desde que China surgió como potencia con Mao Zedong en 1949.

    Por otro lado, es inocultable el impulso económico que ha logrado Rusia y China en la última década en el mundo y particularmente en América Latina, entrando a disputarse con los EEUU en lo que han considerado su tradicional – e histórico- “patrio trasero”. El choque de Rusia- China con EEUU- Europa y Japón, en lo que se conoce como global commons (espacios comunes) es notorio. Entre esos espacios comunes entre los cuales han emergido Rusia y China, está Venezuela.

    Las dificultades que los EEUU han presentado para mantener el control hegemónico en términos marítimos, en pasos como el estrecho de Hormuz, Bab-el Mandeb y Malaca, así como la disputa del control en el ciberespacio, se unen al retroceso en términos de crecimiento económico, en comparación con el binomio Rusia- China.

    Las dificultades de disposición de recursos naturales, la pérdida de hegemonía – o supremacía- militar han colocado a las súper élites en los EEUU y Europa en un estado de alarma, ante el avance real que han experimentado  Rusia y China, con un enfoque geopolítico que reta el poderío que pretende mantener el coloso del norte.

     La perspectiva que han asimilado los Gobiernos de Vladimir Putin y el líder chino, Xi Jinping, es de una unidad EUROASIÄTICA. Ese enfoque geopolítico, tiene su correlato en un teórico eslavo: Alexander Dugin, que se confronta a las tesis de Brzezinski, sosteniendo la necesidad de superación de las viejas teorías políticas. Dugin propugna la denominada Cuarta Teoría Política (CTP), que indica la necesidad de superar las tres (3) teorías históricas: el fascismo, el liberalismo y el comunismo. Como parte de esa teoría geopolítica, se ha generado – y sostenido- un acercamiento entre las potencias de EuroAsia, que han adelantado una presencia importante, en términos económicos y geopolíticos en Nuestra América.

    Rusia y China, mantienen un enfrentamiento con EEUU y sus aliados (Europa y Japón), lo cual coloca a Venezuela en el medio de esa disputa. Nuestro país, se ha trasmutado en una especie de “objeto de deseo” de la confrontación geopolítica. Eso se explica en primer lugar, por la definición constitucional de una política exterior autónoma, en el marco de la aprobación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV).

     En ese marco de acción autónoma, no alineado al tradicional papel subordinado que había tenido Venezuela, se adelantó durante el gobierno de Hugo Chávez (1999-2013) – y se mantiene durante el Gobierno de Nicolás Maduro- una geopolítica de defensa de los recursos naturales y de mayor autonomía diplomática, que ha venido acompañado por alternativas a la supremacía norteamericana en Nuestra América, a través de iniciativas como la CELAC, UNASUR; Petrocaribe y ALBA-TCP.

    En segundo lugar, está el tema del alineamiento militar. Venezuela ha firmado y adelantado, una alianza estratégica-militar con Rusia y China, que ha permitido ejercicios conjuntos pero más importante aún, es la compra de equipamiento militar, desde aviones, radares, fusiles, lanzacohetes, lanchas misilísticas, sistemas anti-aéreos, entre otros, que nos colocan en el centro de la disputa geoestratégica.

    En tercer lugar, como parte de las razones anteriormente expuestas, Venezuela ha desarrollado una mayor soberanía en cuanto a la disposición de sus riquezas naturales y con ello, se ha distanciado de los EEUU, que han visto amenazada su Seguridad Energética. El estruendoso fracaso que las tesis unilateralistas globalizantes de los EEUU, han tenido en sus planes de impulsar un caos constructivo en Medio Oriente, lo ha llevado a observar con preocupación cómo las enormes reservas estratégicas de petróleo y gas de Venezuela, calculadas en unos 3,3 billones de barriles de crudo extraíbles (basado en el hecho que en el Golfo de Venezuela hay unos 543.000 millones, cerca de 1,3 billones en la Faja Hugo Chávez y cerca de 1,5 billones en la desembocadura del Río Esequibo, en disputa con la República Cooperativa de Guyana), han sido puestas a la disposición de los capitales e intereses de Rusia y China.

    En cuarto lugar, en términos geopolíticos, Venezuela ha encabezado iniciativas de resistencia contra-hegemónica en Suramérica y El Caribe, que se han erigido en un obstáculo para que los EEUU y sus aliados mantengan los controles que desde el siglo XIX han ejercido sobre estos espacios geográficos. Romper la estructura de poder interna en el país, que indudablemente no se encuentra alineada a los intereses estratégicos de los EEUU, es un objetivo militar de primer orden que se han trazado y que explican, la aplicación de las tesis de Caos Constructivo contra nosotros.

    1. ¿Cómo se aplica el Caos Constructivo contra Venezuela?

    Hasta ahora, hemos sólo definido en qué consiste el Caos Constructivo y el porqué de su desarrollo contra Venezuela, pero no hemos descifrado su ADN operativo. Debemos decir, que comenzó en 2002, con un laboratorio vivencial que manejó dos (2) de los tres pisos teóricos que son la base de la teoría del Caos Constructivo: 1) los planteamientos de Kent, sobre acciones de guerra no convencional y 2) los métodos de Gene Shard, sobre “acciones no – violentas”.

    Cuando se tejió contra Chávez, entre noviembre de 2001 (con el paro de Fedecamaras) y abril de 2002 (con el pronunciamiento de militares y la manipulación de imágenes) una acción que momentáneamente lo expulsó del ejercicio del poder, los servicios de inteligencia de los EEUU comprendieron de la peor forma, que no podían cambiar la voluntad popular con un simple manejo de imágenes, debían trabajar más profundamente la animosidad psicológica para lograr derrumbar el enorme arraigo popular que tuvo el liderazgo de Chávez.

    La gran lección de los sucesos de abril de 2002, fue la posibilidad de explotar el odio de clase y étnico contra Chávez. Chávez construyó una estructura simbólica con los excluidos y transformó esa asociación en una voluntad de poder, que lo llevó a triunfar contundentemente en los procesos eleccionarios entre 1999-2012 (con la única excepción de la derrota del Referendo por la reforma constitucional de 2007), sin embargo quedó en evidencia una profunda ruptura cultural entre los sectores clase media que vieron con indignación la política de igualdad jurídica que adelantó Chávez. El odio de clase como motivación político para movilizar contra el Proyecto Bolivariano, fue un dato surgido empíricamente. Ese odio pretendió repetirse en el paro petrolero sucedido a finales de 2002 y principios de 2003, sin éxito evidente. El cálculo había fallado, pero ¿qué lo había hecho fallar?, la respuesta: el liderazgo e identificación de Chávez con los colectivos excluidos. Era necesario socavar ese liderazgo y comenzó toda una dinámica, que se basó exclusivamente en los supuestos e indicaciones de Gene Shard y en el soporte a través de Operaciones Psicológicas (OPSIC).

    Heriberto Gónzalez, psicólogo ha explicado muy bien el proceso de manipulación que se ha adelantado desde ese momento.  Dio inicio a una dinámica de ablandamiento y penetración en la psiquis de apoyo electoral de Chávez y del PSUV. A ello sin duda contribuyó el hecho, que no se han desmontado los mecanismos liberales característicos de la cultura rentística del venezolano, que siguen estando vigentes.

    La articulación de las estrategias de “resistencia y movilización” planteada por Shard en su libro (más de 190 acciones que pueden ejecutarse), comenzaron a llevarse a cabo, con progresividad. No obstante, el propio Chávez, las había denunciado y advertido sobre esos esfuerzos, que en conjunto desarrollaban actores políticos y económicos internos, con comunicación y apoyo externo. Sin embargo, en el lapso que va de los primeros esfuerzos en 2002, a la denuncia de Chávez en junio de 2007, las diversas agencias de inteligencia lograron identificar actores, organizaciones e instituciones que podían “ser tocadas”, con la finalidad de ser utilizadas para la desestabilización. Lo único, con lo que no contaban, es con el impacto que la política de defensa de los soberanía petrolera iba a tener en la calidad de vida de los venezolanos.

    El activista político e investigador, Carlos Lanz, ha escrito sobre las acciones relativas a la aplicación de Operaciones Psicológicas (OPSIC) desde 2007 y las estrategias empleadas de desinformación y confusión. Es clave de su trabajo resaltar – por su vinculación con lo que sucede hoy en Venezuela- lo que denomina distorsiones informativas, que se basan en manipulación a través de la “gestión de la percepción vía noticia”, impulsadas por redes informativas (audiovisuales o digitales).

    Se busca generar la fragmentación de la realidad, la generalización de situaciones, silencios y censuras, que terminen “debilitando” las creencias o preferencias culturales e históricas, que permitían la identificación política con Chávez y el proyecto bolivariano. La capacidad comunicativa, la claridad política de Chávez, desarticuló esas acciones, advirtiendo la mayoría del tiempo a través de su presencia mediática. A nuestro criterio, el propio Chávez fue un gran obstáculo para el desarrollo exitoso de las OPSIC en Venezuela, por eso la necesidad de su “eliminación física”.

    El punto de quiebre, de esta fase de “ablandamiento mediático” que se da en sus inicios en 2002, será el inicio de su enfermedad. Al respecto es importante resaltar las hipótesis que se han construido sobre la posibilidad de una operación encubierta destinada al asesinato de Chávez, sobre la cual hemos escrito en otro momento. La enfermedad de Chávez, sobre la cual se han mostrado elementos que indican la posibilidad de haber sido inducida, fue tratada con las herramientas de las OPSIC, creando dudas, miedo, desesperanza, desánimo, tristeza.

    Se trata de la concreción de las tres bases teóricas del Caos Constructivo: a) inteligencia estratégica de manipulación, b) métodos no convencionales de Gene Shard y c) operaciones psicológicas de ablandamiento. La primera fase fue probada y adelantada, entre 2002 hasta 2013. A partir de marzo de 2013, comenzó la etapa definitiva, que coincide con los pasos 1 al 3 de Shard (crear malestar, campaña de denuncia de DDHH y manifestaciones de protesta violenta), pero complementada con la creación de situaciones de descontento social, ligado al desabastecimiento, al acaparamiento, a la generalización de la realidad (“con Chávez esto no pasaba”, “Maduro no es Chávez”, “el socialismo ha fracasado”). Los pasos 4 y 5 (operaciones psicológicas de movilización y conflicto y lograr, la renuncia finalmente) son las acciones que se ejecutan en este instante, manipulando en torno a matrices que insisten en “golpe de estado en Venezuela”, “gobierno reprime salvajemente a la oposición”, “crisis humanitaria”.

    Diversos investigadores del área económica, han mostrado como los problemas de inflación inducida, aumentó de la disparidad bolívar/dólar, escasez de productos de la cesta básica a través de su acaparamiento, tienen que ver con acciones perfectamente articuladas para generar un clima de agitación y descontento. Era el complemento perfecto para dar inicio a la etapa de aplicación del Caos Constructivo en Venezuela. ¿Qué condiciones existen para ello? La respuesta es múltiple. En primer lugar, la ausencia física de Chávez y el impacto que su fuerza comunicativa generaba. A pesar de los esfuerzos de Nicolás Maduro y su equipo, es notoria la campaña en contra de su gobierno y los efectos sobre la opinión pública venezolana. Es constante el bombardeo mediático exaltando los errores, minimizando los éxitos de la gestión, segmentando la información para afectar a los diversos sectores de acuerdo a sus preferencias sociales y culturales.

     En segundo lugar, los efectos de la aplicación de los lineamientos de las teorías de Kent sobre inteligencia estratégica, destinada a “descubrir” las debilidades. En nuestro caso, una cultura rentista que no fue desmontada y que produjo que muchos que decían ser “chavistas” lo fuesen solo cuando el Estado y el Gobierno Bolivariano los favoreció con una de sus políticas sociales. Eso se vio impulsado por la distorsión informativa y la generalización de noticias, como armas de la guerra no convencional.

    En tercer lugar, las propias debilidades internas, marcadas por la pervivencia de un clientelismo disfrazado dentro de la militancia del PSUV, que se ve alimentado por la campaña de desinformación y por un burocratismo amenazante de la continuidad del proyecto bolivariano. Esas debilidades internas, son maximizadas a través de la repetición en los diversos medios de los errores, omisiones y corruptelas que existen, sin lugar a dudas, pero al mismo tiempo, se minimizan los avances y logros realizados en materia social o de infraestructura, o las propias acciones para encarcelar a los funcionarios que caen en la corrupción.

    En cuarto lugar, el caos constructivo, busca la modificación de las relaciones de poder o en su defecto, lograr el fraccionamiento de un territorio con el objeto de lograr un separatismo que ayude a conseguir los objetivos de control de recursos naturales estratégicos. En el caso de Venezuela, no es fortuito que esas acciones de caos constructivo tengan unos focos muy importantes en la frontera con Colombia. Se ha señalado con firmeza como las acciones encubiertas que se desarrollan con la anuencia del Gobierno de Colombia, a través del control que sobre las actividades ilícitas en la frontera ejercen las fuerzas paramilitares,  están asociadas con un plan de secesión que no es nuevo y sobre el cual se ha advertido reiterativamente.

    Es particularmente preocupante, como un foco vital del éxito de la aplicación del Caos Constructivo, tiene como ámbito de acción geográfica a los Estados Zulia y Falcón. En ellos se encuentran algunos elementos geoestratégicos esenciales. Uno, la proximidad geográfica – en términos de espacio vital- de esas entidades con centro militares con fuerte presencia de tropas de EEUU y la OTAN. Colombia y las Antillas Holandesas (Aruba, Curazao y Bonaire) tienen bases militares, que no solo tienen efectivos del Comando Sur, sino de la OTAN con alta capacidad de poder de fuego y movilización.

    Si eso no es suficiente, en estos espacios se ha dado históricamente la presencia de un sentimiento de secesionismo, que puede servir de caldo de cultivo para impulsar la separación de esas entidades, a través de la penetración que se ha hecho mediante iglesias protestantes – con fuertes vínculos económicos en EEUU- y la presencia de factores ligados al sionismo (en Coro y Punto Fijo ha sido constante la presencia de actores ligados al sionismo, con fuerte poder económico, que en otros momentos han causado conflictividad política). El secesionismo que se impulse como parte de ese Caos Constructivo, en Falcón y Zulia, permitiría el control sobre los 543.000 millones de barriles de petróleo del Golfo de Venezuela, así como las reservas de más de 26.000 millones del Lago de Maracaibo, aunado a las reservas de gas ubicadas en la zona, con lo cual EEUU y los Imperialismos Colectivos, verían paliados sus problemas de seguridad energética.

    En tercer lugar, esas entidades han sido epicentro del accionar de la oposición al Gobierno de Nicolás Maduro, la fortaleza de los actores opositores es innegable a pesar del hecho, que el poder político en ambos territorios es ejercido por Gobernadores militantes del PSUV, como es el caso de Francisco Arias Cárdenas en el Zulia o Stella Lugo en Falcón. A pesar de ello, en ambas entidades, sus capitales están bajo control político de la oposición y en ellas se concentra la capacidad de movilización de la oposición política.

    Finalmente, es significativo señalar que todo nos conduce a advertir como las estrategias de manipulación y distorsión informativa, creación de matrices negativas, movilizaciones opositoras, actos de provocación, buscan elevar la conflictividad y conducir a la conformación de una especie de cabeza de playa en el occidente del país, que propicie el aislamiento político internacional de Venezuela y facilite una intervención de amplio espectro, tal como ha sido señalado en diversos documentos de inteligencia, destinado a derrocar finalmente al Gobierno de Nicolás Maduro Moros, con la participación del Comando Sur de los EEUU.

    - Dr. Juan Eduardo Romero J. es Docente e Investigador de la Universidad del Zulia.  Director del Centro de Investigaciones y Estudios Políticos y Estratégicos (CIEPES).  Miembro del Equipo de la Vicepresidencia de Asuntos Internacionales del PSUV.  Coordinador de la Red Historia, memoria y patrimonio en el estado Zulia.
    Miembro del Colectivo de Formación Combates por la Historia

    14/04/2017

    ¿Nos cuentan la verdad de donde proviene la violencia en las manifestaciones de Venezuela?



    Los medios internacionales están apegados a la ética que debe poseer todo medio de comunicación de divulgar la información veraz a los usuarios de los medios?

    A continuación le prresentamos un análisis de medios basado en un trabajo publicado por el Portal de noticias Resumen Latinoamericano, cuyas ideas fundamentales son del investigador español, Pascual Serrano, Público.es / 19 de abril de 2017

    La agenda informativa internacional ha acentuado su acción en los últimos días ha  protagonizar la conflictividad social venezolana, las manifestaciones opositoras y la violencia en las calles. El tono dominante en las corporaciones de los medios ha sido mostrar al gobierno del Presidente Nicolás Maduro Moros, reprimiendo a opositores que, de manera pacífica solo  piden democratización y dimisiones.

    Sin embargo, en las redes sociales y en los medios comunitarios si aparecen las muestras de la violencia de estos grupos de la oposición y se evidencian las  acciones policiales muy alejadas de la represión que anunciaban esos  medios privados.

    Informaciones recurrentes, apología de los disturbios:
    Se señala constantemente a las fuerzas de seguridad venezolanas como represoras de los pacíficos manifestantes. De esta manera titulan, todos por igual cartelizando la información:

    “las protestas no dejan de ganar en intensidad en las calles de Caracas”, “las manifestaciones han devuelto la iniciativa a la oposición”

    “por quinta vez fue reprimida con violencia desmedida por policías y militares, quienes no dudaron en disparar gases lacrimógenos  para impedir que cientos de manifestantes marcharan hasta la Defensoría del Pueblo”

    Los grandes medios suelen insistir en que las fuerzas del orden disuelven violentamente las manifestaciones pero no aclaran que una de las estrategias de la oposición venezolana es desviar el itinerario previsto y autorizado para dirigirse hacia las más altas instituciones con el objeto directamente de asaltarlas.
    Por ejemplo, el pasado 7 de abril, la manifestación de la oposición había anunciado un trayecto para el que contaba con la correspondiente autorización; sin embargo, posteriormente, se intentó llevar la manifestación frente al Palacio de Miraflores (el palacio de gobierno).
    En otras ocasiones se intenta dirigir la manifestación opositora hacia barrios y lugares donde se han concentrado la partidarios del gobierno con el objeto de buscar enfrentamientos violentos que puedan presentar como ejemplo de desestabilización ante la comunidad internacional, de manera particular en la OEA.
    Lo que inicialmente era una concentración pacífica de la oposición el sábado 8 de abril se convirtió en batalla campal cuando el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles y otros dirigentes de la oposición conminaron a unos tres mil seguidores a marchar hacia lugares del centro de Caracas, no autorizados.
    Es entonces cuando la manifestación llega frente a los cuerpos de seguridad y los líderes políticos opositores, se retiraron y dejan el paso en primera línea de la marcha a encapuchados violentos, tal y como se aprecia en las siguientes fotos de esa manifestación (Albaciudad, 8 de abril).
    Nada de eso se difunde en los grandes medios internacionales. Igual que también se silencian las acciones violentas y de sabotaje de grupos de oposición como las sucedidas en las calles y avenidas de la ciudad de Los Teques en el estado Miranda. Allí la estrategia fue levantar las tapas de las alcantarillas provocando que varios vehículos cayeran en los hoyos (Últimas Noticias, 17 de abril). La noticia fuera de Venezuela termina siendo que la policía detiene a 30 opositores.
    Los medios titulan que siempre se ejerce la represión contra los pacíficos manifestantes, incluso cuando en la única fotografía que encuentran los policías aparecen desarmados y en franca minoría ante manifestantes e incluso periodistas (Europa Press, 5 de abril):
    O titulan: “opositores chocan contra policías” en este pie de una foto de EFE en El País:
    EL PAÍS / EFE
    A pesar de presentar imágenes de manifestantes violentos sin policías reprimiendo, los textos de la prensa no paran de referirse a los primeros simplemente como “opositores” y no los califican como son, violentos contratados por los llamados dirigentes de la oposición e insisten en divulgar que la policía usa gases lacrimógenos y disparos:
    EL PAÍS
    Seguro que cuando uno lee el titular de RTVE “La policía venezolana disuelve una marcha de diputados opositores y les impide llegar al parlamento”, no se imagina la escena que recoge la fotografía:
    En estos vídeos podemos apreciar quién disuelve violentamente a quién:
    En las redes sociales y en los medios comunitarios venezolanos se difunden vídeos de la violencia opositora que nunca encontramos en  televisiones de Europa y Latinoamérica, como estos del pasado 11 de abril en Caracas:

    Estas imágenes son del 6 de abril en pleno centro de Caracas, la avenida Libertador. A pesar de su espectacularidad no fueron difundidas en la televisoras, salvo en medios de muy honrosas excepciones:
    Aquí se puede ver a los “opositores” disparando con armas de fuego contra la policía en el Estado de Carabobo:
    En esta ocasión se aprecia la intervención policial para evitar que los manifestantes opositores vayan al encuentro de los manifestantes progubernamentales y el comportamiento de los primeros:
    Sin embargo, los grandes medios internacionales, como en este caso la CNN (12 de abril), a quien entrevistan es a los altos funcionarios, como al secretario general de la OEA, Luis Almagro, que responsabiliza de la violencia y de “disparar contra su propio pueblo” al gobierno venezolano. Esta es la actitud recurrente de Almagro.
    Silencio permanente sobre hechos curiosos, como el que en ciudades y estados controlados por la oposición se usaron camiones de recolección de basura de los ayuntamientos para formar barricadas (Noticias Barquisimeto, 10 de abril).
    La guerra de la desinformación es total
    Los opositores suben a las redes sociales imágenes con las que quieren mostrar el sufrimiento y la represión a la que les someten las fuerzas del orden mientras, más en privado, se fotografían alegres y sonrientes en el mismo entorno como el caso de esta chica que fue ampliamente difundido por las redes:
    En las redes no solo cunde la desinformación procedente de internautas anónimos o de base sino incluso de funcionarios de la oposición que desempeñan altos cargos políticos en Venezuela.
    Tampoco se ha difundido el vídeo en el que uno de los jóvenes violentos identificado como protagonista en diferentes actos vandálicos reconoce tras su detención, que organizaciones de la oposición le pagaron fuertes sumas por su participación ocasionando destrozos, incendiando y lanzando piedras en las manifestaciones (Últimas Noticias, 17 de abril):
    Las imágenes de manifestantes opositores incendiando un edificio que pertenece al Tribunal Supremo de Justicia estaban disponibles para nuestras televisiones, aquí se pueden apreciar las emitidas por la televisión pública venezolana, pero en otros países, las ocultaron a la población, no se difundieron:

    En el estado Lara destruyeron con cócteles molotov, varios vehículos estacionados en la Corporación Venezolana de Alimentos, entre ellos una clínica móvil del programa gubernamental Misión Nevado. La Misión Nevado es un programa del gobierno venezolano que brinda asistencia veterinaria gratuita (o a muy bajo costo) a personas y comunidades con animales domésticos.
    Tampoco hemos conocido las agresiones que sufriera en Caracas un equipo de televisión de la cadena estatal venezolana por parte de los manifestantes opositores. Los periodistas recibieron golpes, les destrozaron una cámara de televisión, les robaron los teléfonos móviles y hasta la cartera. Eso no lo divulgaron.
    Y llegamos al momento de las personas fallecidas:
    Así titulan las agencias dizque de noticias, de una forma que hacen entender que es responsabilidad del gobierno y de las fuerzas del orden:
    “Ascienden a 5 los fallecidos durante las protestas opositoras en Venezuela”
    “La oposición eleva a seis el balance de muertos en las protestas contra el Gobierno de Maduro en Venezuela”

    Lean  la insinuación de un medio responsabilizando  que todos los fallecidos son por disparos de la policía:
    Hasta el 14 de abril la cifra que se barajaba era de 8 personas fallecidas, pero de ellas, sólo está confirmado que cuatro hayan muerto como consecuencia de los disturbios opositores. Y de estas cuatro, una falleció como consecuencia de un ataque de civiles a una urbanización de viviendas sociales construida por el gobierno en Barquisimeto; otra falleció tras intentar pasar por una barricada colocada por opositores en Caracas, y dos como consecuencia, presuntamente, de la acción de cuerpos de seguridad.

    El fallecido en el ataque a la urbanización de Barquisimeto -la Ciudad Socialista Alí Primera, construida por el gobierno bolivariano- es un adolescente de catorce años, quien recibió dos impactos de bala durante el asedio de pistoleros encapuchados, claramente antigubernamentales dado el carácter prochavista de la urbanización y las denuncias de la madre y vecinos.

    Cualquier gesto de rechazo contra el presidente venezolano es recogido con fruición en esos medios, como sucedió al final de un desfile en el Estado de Bolivar,  los medios solo recogieron los últimos segundos del baño de multitudes, cuando se produjeron los incidentes. Pero esos mismos días una masa de otros ciudadanos abuchearon a la líder opositora María Corina Machado en la Basílica de Santa Teresa, en Caracas y ningún medio lo señaló. ¿Será omisión involuntaria o un simple descuido del editor de la noticia?

    En realidad, si lo hubieran difundido sería para presentarlo como un ejemplo de la intolerancia de los partidarios del gobierno. Siempre la manipulación presente en las industria de los medios.
    El último ejemplo del doble rasero de la industria mediática es el titular de la quema de Judas que cada año se celebra al finalizar la Semana Santa en varios países de América Latina. 
    En Venezuela los opositores eligieron imágenes de  partidarios del gobierno y por parte de los grupos que respaldan el proceso bolivariano escogieron como imagen  la de  Lilian Tintori, esposa del político preso (no es el preso político, léase bien), Leopoldo López. El titular, solo fue dedicado al Presidente Nicolás Maduro, por supuesto: Maduro, uno de los protagonistas en la ‘quema de Judas’ en Venezuela.

    He aquí algunos pocos ejemplos de la contribución de las corporaciones de los medios a la guerra declarada contra la democracia y al pueblo en la República Bolivariana de Venezuela.